Las inversiones en grandes infraestructuras de transporte se justifican por la necesidad de garantizar el derecho a la movilidad de la ciudadanía

Cuando se dice que la inversión en infraestructuras se realiza para garantizar el derecho a la movilidad, se obvia que la parte del león de los fondos se dirigen precisamente a los medios más elitistas, aquellos que se alejan más de las posibilidades económicas de la población con menos recursos: el AVE, el automóvil y el avión, la “Triple A” del transporte.

Efectivamente, los precios del AVE están muy por encima de los que puede pagar una parte importante de la ciudadanía, que se ve obligada a viajar en autobús. Y esto es más así por la política que se viene siguiendo por parte de Renfe: el cierre de la mayor parte de los servicios ferroviarios en los corredores donde se pone en servicio el AVE, dejando sin apenas alternativas ferroviarias a las personas con pocos recursos.

La irrupción de compañías de bajo coste en el transporte aéreo se asocia con una “democratización” del mismo. Sin embargo los estudios muestran que el grueso del incremento de pasajeros es, sobre todo, resultado del aumento de los viajes realizados por un número relativamente limitado de personas que cuentan con un elevado poder adquisitivo.

Por último, frente a la idea de que toda nueva carretera supone un avance en nuestro derecho a la movilidad, otra vez encontramos una realidad diferente. Por un lado, más de la mitad de la población no tiene acceso al permiso de conducir (personas ancianas, menores, una buena proporción de las mujeres mayores, etc.), requisito sin el cual es francamente complicado ejercer de forma autónoma este “derecho” a la movilidad en automóvil. Pero es que, además, prácticamente un tercio de los hogares españoles no dispone de coche, bien porque no lo quieren (la mitad de ellos), bien porque no lo pueden mantener.

Garantizar la movilidad a la ciudadanía no pasa por la construcción de más y más infraestructuras, sino por la disponibilidad de buenos servicios de transporte.

Ecologistas en acción

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